El verano de Independiente fue movido: muchos cruces desde los micrófonos, enojos con el DT, cuestionamientos por doquier y un mercado de pases que no conforma a nadie, por lo que una victoria en el primer amistoso del año era clave. En el inicio, el equipo de Avellaneda no pudo imponerle las condiciones a los de Troglio, que fueron quienes manejaron los hilos del partido. Sin embargo, el gol de Martin Benitez abrió el partido en favor del Rojo, y a partir de allí manipuló el juego a su favor.

El 2 a 0 llegaría tras un remate de Ezequiel Cerutti, otro que mostró un buen nivel a lo largo del partido. Por su parte, Gimnasia no tuvo el mismo nivel que le había permitido ganarle a Racing algunos días antes. Muchísimas imprecisiones en la mitad de la cancha, poca fluidez colectiva y nula generación de jugadas de gol.

Al ser un amistoso la importancia es relativa, si ganas el partido era lo que debían hacer, si lo perdes tenes que salir a buscar nombres. Independiente ganó y su entrenador celebra porque tendrá un par de días tranquilos, Gimnasia perdió y buscará corregir de cara al debut de la Superliga.