Luego de ser goleado por Estudiantes en la fecha pasada, el Rojo recuperó la memoria para volver a sumar de a tres por primera vez en esta Superliga, donde todavía adeuda el juego ante Newell’s. El 2-0 final que entregó la noche de Avellaneda se ajusta al desarrollo, aunque la falta de definición pudo costar caro.

Desde el comienzo de las acciones el local se mostró superior al visitante y a los 12′ un gol en contra de Lucas Acevedo abrió la cuenta en un intento por despejar ante la presencia de Alexander Barboza.

Con el correr de los minutos los de Beccacece acumularon situaciones claras ante la valla de Leandro Burian, pero la impericia evitaron un segundo gol que siempre parecía al caer ante un once de Lavallén que volvió a mostrar una versión muy lejana a la realidad que vive su acceso a semifinales de la Copa Sudamericana.

Con el correr del segundo tiempo el Rojo tuvo campo y posesión para liquidar el pleito, y pese a exhibir un buen juego, recién con el tiempo cumplido pudo lograr el desahogo con el gol de Silvio Romero, para así recobrar la sonrisa tras la goleada que sufrió el lunes pasado.

Para el Sabalero este momento de la Superliga, donde sólo venció a Gimnasia y cayó con Patronato, Huracán y ahora con Independiente, lo encuentra a un paso de la zona de descenso, y la versión de esta noche no invita a soñar con una remontada.