Vélez sigue jugando mal, pero gracias a un cabezazo de Pratto le ganó 1-0 a Banfield y mantuvo el invicto como local. A pesar del bajo rendimiento, el equipo del Turu Flores pasó una dura parada ante el Taladro, que acumula cuatro partidos sin ganar.

En medio de la incertidumbre que genera la falta de una idea de juego concreta y efectiva, este Vélez atípico -al menos para lo que acostumbró a ser en los últimos años- busca refugiarse en pequeños aspectos que lo aproximen a algún tipo de regularidad. El equipo del Turu Flores, ya alejado de la pelea por el campeonato a pesar de que aún existe posibilidad matemática, busca mantener su fortaleza en el José Amalfitani para que los malos resultados en condición de visitante no sean tan significativos. Intentando seguir esta premisa, el Fortín venció 1 a 0 a Banfield, que fue superior pero no supo llegar al arco de Sebastián Sosa con la claridad necesaria.

Desde que la pelota empezó a rodar en la calurosa tarde de Liniers, el Taladro sacó a relucir su característico juego y anuló a Vélez, que pareció sentirse extraño con el 4-3-3 que dispuso el Turu Flores. Los mediocampistas del Fortín sufrieron la laboriosa presión de los jugadores del Taladro y, ante la imposibilidad de conectarse con el tridente ofensivo haciendo uso del juego colectivo y rasante, abusaron de los pelotazos largos sin destino ni peligro. Sin embargo, los dirigidos por Matías Almeyda no supieron administrar eficientemente la tenencia de la pelota y carecieron de profundidad para crear peligro en el arco de Sebastián Sosa. Con estas generalidades, se formó un primer tiempo aburrido y chato, que no tuvo más oportunidades claras que ciertos remates o cabezazos aislados.

La segunda parte prometía ser una fiel réplica de la primera. Imprecisiones, pelotazos absurdos y pocas llegadas fueron el marco en el que se fue desarrollando el complemento. Incluso Banfield dejó de lado la organización y se sumió a lo que el partido ofrecía. Pero, una vez más, Lucas Pratto se vistió de salvador y aprovechó un centro enviado por Emiliano Papa para poner el 1-0 de cabeza. Así, el partido se abrió y ambos empezaron a arriesgar y llegar con mayor frecuencia. Banfield fue en busca del empate y el Fortín, con más espacios y la tranquilidad de la victoria parcial, se animó y mostró esporádicos ratos de juego asociado y profundo, que derivó en algunas llegadas claras. Viendo la dinámica del partido y el avance de la visita, José Flores mandó a la cancha al defensor Facundo Cardozo en lugar del delantero Ramiro Cáseres, formando una línea de cinco que le permitiera cerrar el partido. Y lo logró. A pesar de algunas llegadas del Taladro -incluso una muy clara de Walter Erviti sobre el final-, el elenco velezano mantuvo el resultado y se quedó con los tres puntos.

De esta manera, Vélez volvió a hacerse fuerte en Liniers y mantuvo su invicto como local en el campeonato, producto de cuatro triunfos y dos empates. Mientras que el Taladro sumó su sexta derrota y extendió a cuatro la cantidad de partidos consecutivos sin conocer la victoria.

El gol de Pratto

Foto: Olé