A ocho días del primer superclásico por semifinales de Copa Libertadores, cualquier lesión o molestia física puede conllevar la ausencia de un jugador. En el caso de River, había ciertas alarmas por Enzo Pérez, que ayer no terminó el partido por un dolor en el aductor izquierdo, aunque hay optimismo en Nuñez.

Este martes, en la vuelta a los entrenamientos, se evaluará su condición física y si es necesario que se someta a estudios médicos. A priori, creen que estará sin problemas ante Boca.

Por lo pronto, no estará el fin de semana en el partido frente a Gimnasia, por precaución, y la idea es que el 1/10 aparezca desde el minuto cero.