Quedó con el pase en su poder luego de desempeñarse los últimos dos años en Trabzonspor de la liga turca, por lo que a los 35 años se le presentó la posibilidad de pegar la vuelta a La Plata. Sin embargo, el grupo empresario que lo maneja generó el fastidio de la “Bruja”, presidente del “Pincha”.

“Nadie puede poner en tela de juicio si no llega a volver. Él todavía no se manifestó, nosotros no hablamos. Tuvimos una conversación antes de que pase todo esto, hoy posiblemente lo esté evaluando. En ningún momento nos dijo ‘termina el campeonato y vuelvo a Estudiantes’. No sé qué pasara el día de mañana, nadie sabe. Todos queremos y hacemos fuerza para que regrese, pero él nunca nos manifestó nada a nosotros”, remarcó.

No obstante, apuntó: “No me gustó que la representación salga a hablar en un momento donde nosotros no decimos nada y respetamos al jugador. Cuando hablan del campeonato y la situación económica del país… Es una decisión más de vida que deportiva. Está claro que quiere seguir jugando, pero poner condiciones… Es Argentina, no Alemania donde podés prevenir. Nadie puede juzgarlo, si no quiere volver está perfecto, pero excede lo deportivo”.

Conocedor del ambiente que envuelve a los futbolistas, agregó en diálogo con “Acá hay una escuela” que “no me parece que se ponga por delante la situación del fútbol y la economía del país. Es mejor decir que no vuelve, porque quizás son otras las condiciones de vida. Esto lo tenés que resolver seis meses antes, analizarlo con tu familia. Marcos Rojo es un pibe que quiso volver e hizo todo lo posible para lograrlo, y es valorable, un amor infinito. Pero aquellos que no quieren hacerlo porque toman otra decisión de vida también es valorable. El hincha siempre se queda con tu última imagen, siempre lo charlo con los jugadores. Hay que revalidar lo visto, y después está la vida, lo que uno quiere para su familia”.