El equipo de La Plata se jugaba una parada brava frente al Cervecero en el estadio de Arsenal de Sarandí. El Pincha debía ganar para asegurarse un lugar en la próxima competencia continental. Por el otro lado, el que hacía de visitante disputaba su último encuentro en la Primera División.

El partido fue realmente muy parejo. Por momentos se jugó muy mal. El León tuvo un mejor primer tiempo, pero no pudo abrir el marcador. Del lado de Quilmes se vio un equipo defensivo, que intentaba cortar los circuitos de juego de su rival e intentaba sacar alguna contra para conseguir los primeros tres puntos como visitante.

En esa primera etapa Estudiantes tuvo algunas chances de gol, en especial cerca del minuto 30 cuando Sebastián Dubarbier entró al área por la izquierda con la pelota dominada y remató al arco. Allí estaba esperando Rigamonti. El gran arquero Cervecero evitó la caída de su portería.

Ya en la segunda parte el equipo del Chino Benitez intentó por todos lados aunque con menos claridad que en la etapa anterior. Allí apareció la visión de su DT, que entendió que el partido debía abrirse por las bandas y con centros, más aún cuando Lucas Carrizo, volante del visitante, vio la tarjeta roja por doble amarilla.

Para abrir el resultado hizo tres variantes en poco tiempo. Ingresaron Augusto Solari, Lucas Viatri y Lucas Rodríguez. Justamente los dos últimos fabricaron el tanto del elenco platense. El Tití desbordó por izquierda y envió un muy buen centro, cerca del punto penal esperaba el ex delantero de Boca, quién cabeceó fuerte, pero el arquero evitó el tanto, aunque dio un flojo rebote al medio, otra vez el goleador fue por la pelota y estampó el 1 a 0.

Cuando parecía que ya era partido terminado y la gente del Pincha festejaba, cayó un centro venenoso al área defendida por Andújar. Ante la atenta mirada de todos los jugadores, el balón pegó en el palo y el rebote salió para afuera. Sin embargo, más allá de ese sacudón, Estudiantes no sufrió.

Ya con el tiempo cumplido, Héctor Paletta señaló el final y los jugadores del equipo de la ciudad de las diagonales se abrazaron y festejaron en la mitad de la cancha la clasificación a la próxima edición del certamen continental más importante a nivel clubes. Por su parte, Quilmes tendrá la difícil tarea de intentar volver a la Primera División.