En el final del partido entre Boca y San Lorenzo se vivió una situación insólita cuando Julio Buffarini tiró una rabona con el encuentro 3-0 a favor del Xeneize, y los rivales se le fueron encima con la creencia de que estaba sobrando la situación. Se presumió que Facundo Tello había amonestado al defensor, pero esto no fue así.

Según indica el informe del referí presentado ante AFA, en la acción hubo dos tarjetas amarillas y fueron para Carlos Izquierdoz y Gonzalo Castellani, de forma tal que Buffarini no vio el cartón y se mantiene con cuatro, ya que de haber sido sancionado se hubiera perdido el próximo partido frente a San Martín Tuc.

A pesar de haber tirado la rabona con el partido liquidado y el rival con 10 hombres, el 4 no infringió el reglamento y ni siquiera reaccionó cuando los rivales fueron a agredirlo.