Falta mucho, pero el primer paso es el más importante. Este martes, en el entrenamiento matutino de San Lorenzo, Andrés Herrera se hizo presente después de aquella tarde en la que Ángel Romero le entró duramente.

El “Yacaré” venía haciendo movimientos menores en su domicilio, pero a partir de la práctica de esta mañana, empezó a realizar tareas de fortalecimiento muscular en el tren superior y zona media en el gimnasio. Repetirá tres veces por semana hasta que los médicos decidan saltar a la próxima etapa.

Si bien no hay nada confirmado, el sueño del cuerpo técnico es que sobre el final del año comience a realizar trabajos de campo y encaminar la recuperación definitiva para la pretemporada de verano.