En un Estadio Libertadores de América que se venía abajo, Independiente salió en busca de los tres puntos que lo clasificarían a la próxima edición de la Copa Libertadores. Por su parte, Lanús buscaba quedar lo más cerca de los puestos de clasificación posible, de manera tan que en caso de ganar quedaría sexto.

El partido empezó con el control del visitante. Manejaba la pelota y los tiempos. Pero ese control sólo le duró 10 minutos. A partir de ese momento se hicieron cargo del partido los volantes del equipo local, en especial el ex jugador de Belgrano, Emiliano Rigoni.

En los pies del cordobés nacieron todas las esperanzas de la hinchada de Independiente. Casi siempre tomó buenas decisiones y se asoció de manera perfecta con sus compañeros. Además, también por la derecha, el constante ataque de Bustos hizo que por esa banda el Rojo desequilibre constantemente.

A los 36, después de intentar e intentar, Rigoni estampó un verdadero golazo. Los volantes  ofensivos, junto a Albertengo, triangularon de manera perfecta. El ex delantero de Atlético Rafaela se la bajó al cordobés, quién sacó un derechazo al ángulo de Andrada.

A partir de ahí, el equipo de Holan fue el gran protagonista del partido, asumió su papel y controló la pelota hasta que terminó la primera etapa. Incluso pudo marcar otro gol, pero en reiteradas ocasiones el portero Granate evitó que esto ocurriera.

Ya en el segundo tiempo el dominio siguió siendo del equipo de Avellaneda. Sin embargo, para sorpresa de todos, tras un grosero error de los centrales locales, Lanús llegó al gol. Silva agarró el balón, tras una equivocación de Franco, y tocó para Sand. El ex delantero de Racing remató como pudo y la pelota se estrelló en el palo. En el rebote, el Bicho Aguirre sacó un buen disparo con su pierna menos hábil y puso el 1 a 1.

De ahí en más, el partido fue un monologo. Independiente manejó los hilos del encuentro y pudo volver a ponerse en ventaja, en especial cuando el juvenil Barco tuvo la gran oportunidad desde el punto penal. Pero el arquero visitante, tras adelantarse notablemente, contuvo el remate.

Los minutos finales fueron de atacar por atacar. Sin muchas ideas, pero con esperanza e ilusión, Independiente buscó por todos lados el gol que lo clasificara a la edición 2018 de la Copa Conmebol Libertadores Bridgestone, aunque terminó preso de su frustración.

Delfino pitó el final y los aplausos cayeron desde la tribuna. La hinchada entendió que el equipo dejó todo, pero no le alcanzó. Por el lado del Grana el resultado le sirvió para quedar octavo e increíblemente con la paridad hizo que su máximo rival, Banfield, clasifique a la próxima edición de la competencia continental más importante.

Mira los goles de Independiente 1 Lanús 1

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