Javier García fue un jugador clave en el último clásico entre Independiente y Racing, tras su ingreso en el encuentro a los 40 minutos del primer tiempo, luego de la expulsión de Gabriel Arias. Con respecto a disputar el partido ante el Rojo, el arquero contó: “Fue inesperado para mí. Un jugador de campo es más fácil que sueñe con entrar y meter un gol en el minuto 90. Para el arquero es atípico. En ese momento no entendía nada. Es más, pensé que lo habían echado a Matías Rojas”, afirmó en diálogo con Infobae.

Luego, Javi García fue consultado por sus inicios en Boca y recordó su lesión ante Tigre en el triangular final de 2008: “Hubo partidos a los que llegaba a jugar sin entrenarme. Hernán Maidana, el juez de línea, ese día no me quería dejar entrar a la cancha contra Tigre. Román (Riquelme) tampoco. Pero mi personalidad es así. Yo tenía 20 años, estaba ocupando un arco muy lindo como es el de Boca. Quería jugar. Cobraba dos mangos y en lo único que pensaba era en atajar. Hoy hubiese quedado más claro todo en el parte médico. En su momento hacía locuras. Me dolía para todo lo que te puedas imaginar”, resaltó.

“Yo lo quiero un montón. Y yo sé que Román también me quiere mucho. Se dio porque tenemos formas parecidas de pensar. Situaciones similares en la vida cotidiana. En el 2006 tuvimos el primer encuentro. Yo era chico. Ya en el 2007 compartimos la concentración, en La Posada de los Pájaros, en Tandil. Fue cuando vino a Boca a jugar la Copa Libertadores. Ahí fueron muchas rondas de mate, de mate, de mate. Dormíamos con el Negro Ibarra, éramos tres. En el fondo de todo. Se fue generando y desde ahí no hay un día que no hablemos con Román. Se sabe que yo soy íntimo de él. Del hermano, el Chanchi. Y ahora los hijos son más grandes y comparto cosas con ellos”, relató el arquero sobre su relación con el actual vicepresidente segundo del Xeneize.

Por último, el jugador de Racing contó una particularidad sobre los pantalones largos: “Por Copa Libertadores ya me lo prohibieron. Y en el último partido con Aldosivi me hicieron subir las medias. Están bravos con eso. Yo desde Novena que juego con pantalones largos. Ahí fueron algunos partidos y desde Octava me los dejé para toda la vida. Tenía 14/15 años. Y son los mismos, los consigo de una marca. Los uso y siempre le borro el logo. Me están sacando la alegría cuando yo no le hago mal a nadie”, cerró.