Marcelo Larrondo venía sumando minutos gracias a la confianza de Marcelo Gallardo y cada vez se sentía mejor desde lo físico, teniendo en cuenta que está encarando el tramo final de su recuperación de rotura de meniscos. Pero esta mañana amaneció con una sinovitis en la rodilla operada y se entrenó de manera diferenciada.

Teniendo en cuenta el poco tiempo que queda para el partido de River del domingo, a las 18 ante San Martín de San Juan, el atacante mendocino ni siquiera concentraría con sus compañeros. Un paso en falso para Larrondo, que se sumó a los lesionados Rodrigo Mora (pubalgia) y Milton Casco (distensión en el isquiotibial izquierdo).