A la sonrisa normal por haberse convertido en entrenador de Boca, Gustavo Alfaro tiene nuevos motivos para exponenciar su alegría. Es que las gestiones por Iván Marcone con Cruz Azul de México parecen haber llegado al puerto de la Ribera y en cuestión de horas se oficializaría la llegada del mediocampista al Xeneize.

Los directivos de la Máquina Cementera, con la que el volante consiguió la Supercopa 2018, habrían aceptado la oferta de 8,5 millones de dólares que el cuerpo dirigencial encabezado por el presidente Daniel Angelici le acercó luego de conocer que tasarían al ex futbolista de Lanús en algo más de 6 millones, que es el dinero limpio que le quedará al club Azul.

Según afirman medios de ese país, el jugador fue quien destrabó la situación manifestando sus ganas de vestir la camiseta de Boca, y también le comunicó la decisión a sus compañeros de equipo.

Si bien ya venían sondeando a Marcone en los últimos períodos de transferencia, habría sido otro de los pedidos del entrenador para reforzar la zona media del Xeneize, donde podrían efectuarse las partidas de Wilmar Barrios (Everton, Inglaterra) y Nahitan Nández (Cagliari, Italia). Además, Alfaro lo conoce de su exitoso paso por Arsenal de Sarandí, y juntos conquistaron el Torneo Clausura 2012, la Supercopa Argentina del mismo año, y la Copa Argentina en 2013.