Si bien Patronato era el único que los equipos comprometidos con el descenso que dependía de sí mismo en la última jornada, nadie podrá quitarle su épica. El conjunto de Paraná estaba prácticamente condenado y hundido en la zona roja, pero la llegada de Mario Sciacqua le hizo cambiar el chip.

El entrenador de 48 años asumió en la fecha 7, cuando el Patrón había sumado apenas un punto sobre 18 disputados. A partir de ahí, todo fue borrón y cuenta nueva. El equipo de Entre Ríos se reinventó y logró ser más regular, sumando siete triunfos que le permitieron reacomodarse en la tabla de los promedios.

En su casa, terminó imponiéndose 2-1 sobre Argentinos Juniors. Eso no sólo le permitió mantener la categoría, sino que también condenó al descenso a Belgrano, Tigre y San Martín de San Juan. Con Mario Sciacqua cosechó 25 de los 26 puntos que lo terminaron ubicando en el puesto 19 de la Superliga Argentina.

 

“El equipo tuvo mucha entrega y mucho coraje. Fuimos justos ganadores. Dependíamos de nosotros e hicimos una campaña impresionante de local, de visitante no tanto. Quiero agradecerle a los dirigentes, a los jugadores, a la hinchada y a mi familia”, expresó el DT visiblemente emocionado.