La pandemia del coronavirus tocó a todos los sectores de la sociedad y el fútbol no fue la excepción. Tras la suspensión del Torneo Rexona, Boca se clasificó para la próxima Copa Libertadores femenina y los equipos que se mantuvieron cerca en la tabla deberán esperar otro año más para cumplir el sueño de enfrentar a las mejores jugadoras del continente.

El 15 de marzo se jugó la jornada 17 del campeonato, la última antes de decretarse la cuarentena obligatoria en todo el territorio nacional. Desde entonces, clubes como River mandaron rutinas para ejercitarse desde casa y se dispusieron a hacer entrenamientos grupales a través de la plataforma de Zoom.

Lucía Martelli vivió en 2018 su primera experiencia como profesional cuando fichó por Atlético Huila, donde ganó la Copa Libertadores ese mismo año. En una entrevista con Gol de Vestuario, la jugadora describió como un lugar donde el deporte está más desarrollado y es más técnico a diferencia del argentino, donde “somos más de potrero, vamos más al piso y cometemos más faltas”.

Dicho tiempo en el país cafetero le sirvió para darse cuenta de que quería dedicarse a ser futbolista profesional y que el fútbol es su pasión a pesar de también ejerce como veterinaria. Ahora volvió al conjunto millonario con el sueño de ser campeona y repetir aquella gesta. Hasta la suspensión, era la segunda máxima anotadora del equipo con 9 tantos, sólo por detrás de la uruguaya Carolina Birizamberri.

La delantera entiende la importancia de mantenerse en plenitud física, pero no se lleva muy con la idea de entrenar en casa: “Entreno todos los días, soy una persona muy estructurada y disciplinada, así que no he parado. Entrenó algunos días por zoom con el equipo y otros sola. Nos dan las rutinas y las tenemos que hacer, yo siempre hago un poco más; y la verdad es que no me acostumbro a hacerlo por videollamada, me pone muy nerviosa. Lo hago porque hay que hacerlo, de lo contrario doy ventaja y la que se perjudica soy yo”, sentenció.

El cuadro de Núñez estaba en el cuarto lugar de la tabla hasta la culminación del campeonato. Pudo levantarse de una dura derrota con el Xeneize en la primera fecha y mantuvo una racha ganadora durante varios partidos, convirtiéndolas en candidatas al título. Por esta razón, Martelli lamentó no poder seguir jugando después de todo el crecimiento demostrado a lo largo de la campaña.

“La verdad es que la suspensión cayó bastante mal, pero más que nada porque veníamos bien. Es un equipo nuevo donde nos costó adaptarnos y conocernos. Todos saben que empezamos muy mal el torneo con el debut con Boca, pero fuimos creciendo muchísimo a lo largo de la temporada. Nos fuimos conociendo y entrando en confianza, tanto entre nosotras como con el cuerpo técnico, también fuimos definiendo un estilo de juego y creo que eso se fue notando en los últimos partidos. Si vos mirabas uno de los últimos partidos, por ejemplo, contra Villa San Carlos que fue el último, la verdad es que daba gusto vernos jugar”, agregó.

Diego Hailiasz

El fútbol femenino se profesionalizó a partir de este torneo, y para la futbolista de 31 años, los cambios son visibles. Remarcó factores como que al menos existan 8 contratos profesionales por plantel, donde por lo general hay más; que los medios estén difundiendo y televisando los partidos. También valoró el impacto que está teniendo el fútbol femenino en la sociedad, que poco a poco comienza a normalizarse.

Más de Lucía Martelli:

  • ¿Cómo estás del tema contractual?

“Afortunadamente soy una de las jugadoras contratadas. River es uno de los equipos que realizó más contratos, somos más de 20 las jugadoras contratadas, ya no sé el número exacto porque se fueron sumando varias a lo largo del torneo. Mi contrato termina el 30 de junio, así que hay que ver como sigue eso, todavía hay mucha incertidumbre con el tema AFA, de si va a seguir subsidiando a los clubes para los contratos profesionales”.

  • ¿Tenés ganas de seguir vistiendo los colores de River?

“A mí me gustaría continuar en River al menos una temporada más porque me queda como la espina de este torneo, el sabor amargo de una derrota, aunque no la haya sido, el equipo está para mucho, nos tengo fe y confianza, me gusta el estilo de juego que pudimos construir a lo largo de estos meses, y sé que estamos para más. Siempre digo que aunque no gane un título con River y lo clasifique a una Copa Libertadores no me pienso ir, así que ojalá lo pueda cumplir”.