Luego de salir indemne de la intención manifiesta de la Superliga de provocarle la quita de puntos, San Lorenzo puede quedar expuesto a un mismo desenlace si no arregla una diferencia económica con Pachuca antes del 30 de junio.

Los Tuzos reclaman 700 mil dólares (además de gastos judiciales) que nunca habrían sido saldados en la transferencia de Rubén Botta, en enero de 2017 y que en su momento fue acordada a cambio de 1.700.000.

Y si bien la buena nueva fue el revés de Superliga a la sanción disciplinaria, que igual no exime la multa y el sometimiento a cumplir con controles financieros mes a mes durante los próximos dos años, el reclamo a la FIFA podría desencadenar un escenario idéntico para el Ciclón.