En medio de tantas rosas que dejó la victoria de Boca en Quito, que prácticamente lo depositó en las semifinales de Copa Libertadores, quedó una espina, que fue la lesión de Mauro Zárate en el sóleo del muslo derecho.

El delantero solamente duró 20 minutos en el campo de juego: se lesionó solo y terminó por tirarse al piso para pedir reemplazo. En su lugar ingresó Bebelo Reynoso, quien después marcó el segundo gol Xeneize.

Esta mañana, apenas llegó el plantel a Buenos Aires, se hizo los estudios correspondientes, que arrojaron un desgarro, con lo cual deberá estar casi un mes sin jugar.