Para sorpresa de la mayoría, se convirtió en el tercer refuerzo con miras a la temporada 2020/21 luego de haber superado la revisión médica y acordar un contrato por dos años. Llamativamente, el “Pulpo” arregló de palabra su regreso a Lanús pero en el medio se metió Juan Román Riquelme y el desenlace fue distinto.

Su incorporación está relacionada con la necesidad de Miguel Ángel Russo de contar con un jugador que pueda suplantar a Iván Marcone, quien era el reemplazante natural de Jorman Campuzano. También, por características, puede ser un buen suplente para Guillermo “Pol” Fernández, que aún no renovó su contrato que vence a fin de año.

Aunque deberá ponerse a punto físicamente ya que en septiembre de 2019 se rompió los ligamentos, en esta temporada azotada por la pandemia prácticamente no jugó. De esta manera, competirá por un puesto y el “Xeneize” suma experiencia tras la llegada de Javier García y Edwin Cardona.