Racing se midió en Avellaneda ante Temperley y fue goleada de la Academia por 4-1 con goles de Triverio, Zaracho, Vittor e Ibargüen. Costa había descontado en el segundo tiempo.

Los de Cocca venían del traspié por Copa Argentina, donde fueron derrotados por 4-2 y buscaban sumar de a tres en el Cilindro para dejar atrás el mal sabor de la eliminación. El Gasolero llegaba de caer ajustadamente ante River como local y con un fixture que no lo perdonó.

Hubo un reconocimiento especial en la antesala del encuentro donde se agasajó a los campeones de la Libertadores y la Intercontinental del 66.

En el inicio del partido dijo presente la polémica cuando el árbitro a instancias del línea decidió anular el gol de Triverio. El delantero le había ganado la posición al central Riveros.

A los 15 del PT, un tiro libre peligroso de Ozuna obligó a la volada de Musso para descolgarla del ángulo. Avisaba el Gasolero.

Un avance de Lisandro López por izquierda elevó a los racinguistas de sus asientos, el ídolo encontró a Augusto Solari en zona de 9, pero el exRiver se devoró el gol con un disparo desviado.

Sobre la mitad de la primera mitad Racing arrinconó a Temperley sobre su arco. Para colmo, una lluvia torrencial se hizo presente en Avellaneda para complicar el terreno de juego.

A los 38, Alexis Soto con un zurdazo de media distancia hizo volar a Josué Ayala y la pelota se fue cerca del palo.

Cuando se cerraba el telón de la primera mitad, Triverio se escapó en un contraataque, aprovechó la desventurada salida de Ayala, lo gambeteó y definió cómodamente para el 1-0 de La Academia.

El segundo tiempo Racing apretó el acelerador y llegó a imponerse por 2-0 con un gran gol de Matías Zaracho, ensayando una pared con Triverio, eludiendo al portero del Cele para finalizar empujando la pelota con un pase a la red.

A los 76 minutos y en un tiro libre a favor de Racing ocurrió lo que nadie se hubiera imaginado: “el Chino” Vittor sacó un remate de derecha que se colgó del ángulo superior izquierdo del arco de Josué Ayala.

Temperley descontó a los 36 del complemento, con un cabezazo de Ramiro Costa tras un centro desde la derecha de Montagna. El partido estaba 3-1 pero había tiempo para más.

El colombiano recién ingresado Andrés Ibargüen aumentó la cifra a 4-1 luego del envío por derecha de Solari.

Mirá los goles de la goleada racinguista:

“Estuvimos practicando con los chicos en la semana y por suerte entró. La derrota con Olimpo nos había dolido mucho.” Sergio Vittor