Racing no es más aquel equipo de transiciones rápidas, que ataca a mansalva y deja espacios atrás. Hubo un antes y un después de la eliminación con River y ese cambio a tiempo impulsado por Eduardo Coudet se aplicó a tiempo en la Superliga: el equilibrio, la prolijidad, la concentración en su faceta defensiva y la contundencia arriba fueron las claves del triunfo en La Paternal.

En el medio, Marcelo Díaz manejó los tiempos del equipo a la perfección,mientras que su compatriota Mena se encargó de anular a Pisculichi. Por eso,a partir del orden, Racing empezó a construir y también a forzar errores defensivos en el fondo del Bicho: primero lo tuvo Cristaldo, pero falló en la definición. Sin embargo, el ex Vélez iba a tener su revancha. A los 31 minutos, Zaracho manejó una contra en forma impecable, Solari entró por el medio y no pudo definir, pero el propio Cristaldo cabeceó en forma llovida por encima de Chávez para poner el 1-0 parcial.

De Argentinos? inquietud para disputar la tenencia de la pelota, movilidad de tres cuartos de cancha hacia adelante, pasajes en los que Hernán Toledo le ganó el duelo individual a Renzo Saravia, pero le faltó profundidad en los metros finales para llegar con claridad al arco de Arias.

En el complemento, Racing pegó de entrada: a los 5 minutos, le hicieron un claro penal a Guillermo Pol Fernández y Lisandro López de derecha y cruzado puso el 2-0. Fue un golpe letal para Argentinos que se vio bloqueado emocionalmente y no tuvo ni siquiera la reacción de un equipo herido para salir a buscar el descuento. En el medio de ese desconcierto de los dirigidos por Ezequiel Carboni, la visita tuvo algunas contras para marcar el tercero. 

Con este resultado, Racing es el único puntero de la Superliga con 16 puntos y en la próxima jornada enfrentará a Boca. Por su parte, Argentinos sigue sin poder ganar, permanece con seis unidades y en la siguiente fecha visitará a Huracán.