La ilusión quedó trunca, Vélez tenía todo cerrado con su último ídolo para que siguiera un tiempo más en el club, sin embargo entre Boca y el jugador, destruyeron el corazón del hincha velezano. Sergio Rapisarda, presidente de la institución de Liniers, fue al hueso: “Mauro me dijo que se iba porque le prometieron la Selección si jugaba en Boca. El jueves nos confirmó que se quedaba en Vélez y se empezó a trabajar para confeccionar el contrato, pero el lunes pasó lo que pasó, no tenemos el monedero de otros, sí principios”.

Mientras hinchas prenden fuego la camiseta de Mauro, los hermanos declaran duro contra el delantero, Sergio no disimulo su fastidio para con la dirigencia de Boca: “Hace diez días hablé con Angelici y le pedí que dé un paso al costado, que ya teníamos un acuerdo con Watford y con Mauro. Me dijo que me quede tranquilo, me prometió que, como somos socios con Bouzat, no se iba a meter. Siento dolor y traición y eso es lo que también siente el pueblo velezano. Por supuesto que lo de Boca es poco ético”.

Cerró como cierra quien tiene las cosas clara y la conciencia tranquila: “No por ser portador de apellido hay que llevarse puesto a todo el mundo”.