Por alguna circunstancia u otra, Belgrano es la bestia negra de River. El Millonario hizo todo para ganar en el Monumental, pero se topó con una actuación excepcional de César Rigamonti, la principal razón de por qué el partido terminó 0-0.

Y es que el arquero del Pirata tapó todo lo que le tiraron. Por izquierda, por derecha, desde el centro, en el primer y segundo tiempo, Rigamonti fue una verdadera muralla. El Millonario tuvo ratos de buen fútbol, pero no pudo batir al uno cordobés.

Del otro lado, Armani tuvo un rendimiento igual de bueno, quizás menos notorio que su colega, pero mantener el arco en cero le valió el mérito de superar el récord de imbatibilidad que tenía Amadeo Carrizo y escribir su nombre en la historia grande de River.

En la noche de los arqueros, el conjunto de Gallardo se fue masticando bronca, con la certeza de que le costará conciliar el sueño esta noche. Tanto como a Rigamonti…