River fue más fuerte que Boca y se quedó con el Superclásico tras derrotarlo por 2-0 en La Bombonera por la sexta fecha de la Superliga.

Luego de un mejor arranque por parte del Xeneize (Armani le sacó un remate a Benedetto), el que pegó primero fue el conjunto de Gallardo. A los 15, un mal despeje de Más hizo que la pelota le quedara a Pity Martínez, quien con una volea notable superó la estirada de Rossi. De todas formas, el volante poco pudo disfrutar su gol, ya que minutos después se retiró por una molestia muscular.

Esa ventaja cambió el partido. Porque empezó a jugarse como quiso el Millonario, que tácticamente fue más que Boca en todos los sectores de la cancha, tanto que Guillermo modificó el formato del equipo a través (Cardona por el lesionado Jara).

El inicio del complemento mostró lo mejor del Xeneize, con armas para igualar el partido. Benedetto tuvo otra clara y Vigliano (de pobre arbitraje) jugó su partido ignorando un penal por mano de Ponzio.

En el momento en que River, aun sin superado, no estaba en el clásico, Scocco, desde el banco, dibujó un golazo fantástico y dejó nocaut a Boca, que nunca pudo reaccionar a semejante mano.

Con los dos goles de ventaja, River durmió el desarrollo del partido y solo restó que el árbitro marcara el final para desatar la locura.