Despliegue, toque con pelota al piso, triangulaciones, paredes, inteligencia tanto en defensa como en ataque. Todas estas cualidades demostró River en su visita al Bosque. Contundente victoria 3-0 ante un impotente Gimnasia que poco pudo hacer frente a un rival que lo superó en todas sus filas.

Marcelo Gallardo, ya con la fase de grupos liquidada, puso los cañones en miras hacia el campeonato local con el objetivo de arrebatarle la cima a Boca. Pero, hasta que La Banda no se mida con Atlético Tucumán, la verdad no estará dicha. Antes de soñar con la punta debía vencer al Lobo en La Plata.

En el conjunto tripero, la bronca por el clásico perdido ante Estudiantes aún persistía, también sus consecuencias, como la salida de Gustavo Alfaro de la dirección técnica. En su lugar, los encargados de las indicaciones y la estrategia era la dupla Martini-Messera.

En la previa, se dio a conocer la lesión en la espalda de Rodrigo Mora, que se pierde todo lo queda hasta el resto del semestre. El uruguayo se sumó a una lista de delanteros averiados que comparte con Larrondo y con su compatriota Iván Alonso.

En el amanecer del partido, las combinaciones y triangulaciones en el área hicieron que el Millonario se adelante en campo local a puro toque y en 4 minutos de la primera parte se pusiera 1-0 arriba con un fortísimo disparo de puntín de Driussi, para romperle las manos a Martín Arias.

El Lobo se veía muy dependiente de la creación de Brahian Aleman, que jugaba a las espaldas de Ponzio. Los intentos de Gimnasia se basaban en remates de media distancia que Batalla supo controlar y despejar con seguridad.

El local se empezó a adueñar de la pelota y a inquietar a River en busca del empate con un centro de Bonifacio y un cabezazo de Aleman que fue a parar a las manos de Augusto Batalla. El 30 tripero estaba en todo.

El complemento le daba oportunidades a ambos equipos. A River, la posibilidad de combinar su buen juego con una contundencia que le hiciera quedarse con el triunfo. A Gimnasia, la chance de mejorar en todas sus filas para tratar de hacerse fuerte ante su gente.

A los 8 de la segunda parte, Pity Martínez recibió un saque largo de Batalla, esquivó a Licht, se perfiló para la zurda y con gran calidad marcó el 2-0 con un efecto exquisito en su disparo.

Un hecho curioso se dio cuando Gallardo dispuso su primer cambio. Nacho Fernández, de buen recuerdo en el Bosque, se retiró aplaudido. Pero en su lugar entró Carlos Auzqui, de pasado pincha, y los insultos y silbidos fueron generales.

El exEstudiantes convertiría el tercer gol millonario, comandando un contraataque a pura velocidad, dibujando una pared con Driussi y definiendo a colocar. River goleaba en el Bosque.

Mirá los tantos de la goleada de River:

Solo faltaba el tanto de Alario y a los 34 del ST tendría su oportunidad. Con un gran centro de Pity Martínez, ahora volcado en la izquierda, el artillero millonario se elevó con gracia en el aire y su testazo dio en el travesaño y picó en la línea. El 13 se lamentó.

En el final, el Lobo se fue silbado por sus hinchas, producto de que en los papeles hubo un solo “equipo” en cancha. Mientras que River, continúa en su paso arrollador, quedó a 4 puntos de Boca, con un partido menos y la ilusión de arrebatarle el liderazgo y el torneo.