Ante el inicio de las obras en el Monumental y la imposibilidad de recibir público, River tiene la intención de mudar su localía al predio de Ezeiza para los partidos que juegue en condición de local en la Copa Libertadores y también para los del torneo local. Sin embargo, Conmebol le exige una serie de reformas para recibir a los demás equipos del grupo en el River Camp.

El River Camp cumple con los requisitos de dimensiones de la cancha (mínimo de 100m x 64m y máximo de 110m x 75m), de iluminación y de ubicación, ya que se encuentra ubicado a 10 kilómetros del Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini (El apartado sobre Infraestructura de los Estadios de la Copa Libertadores establece que “los estadios deberán estar ubicados en un eje no superior a 150 km del aeropuerto internacional o comercial más cercano”).

Sin embargo aparecen dos problemas. En primer lugar, el predio de Ezeiza no cumple con el límite de capacidad (10.000 personas como mínimo) que deben tener los estadio de Copa Libertadores, y tampoco cuenta con infraestructura para montar una transmisión televisiva. En el primer caso se estima que Conmebol podría hacer una salvedad ya que los partidos se jugarán sin público. Pero en cuanto a la TV, River debería construir cabinas para las transmisiones de los partidos y, además, un lugar específico destinado al “espacio con visibilidad hacia las tribunas y campo de juego desde donde se monitoreará el partido y donde estará ubicado en control de mando del CCTV”. Al mismo tiempo tendría que sumar un sistema para garantizar el suministro de electricidad.

River tiene tiempo hasta el 30 de agosto, fecha en que deberá recibir a San Pablo por Copa Libertadores, para realizar las modificaciones necesarias para cumplir con estos requisitos de Conmebol.