El campeón vencía a Gimnasia por la mínima con gol de Teo Gutiérrez, en el Estadio Único de La Plata, pero los de Troglio lo igualaron en el último suspiro gracias a Vegetti, quien, sobre el final, se erró otro clarísimo. Barovero salió lesionado.

River y Gimnasia lucharon más de lo que jugaron. En un partido trabado, que por momentos fue chato, carente de ideas por ambos equipos y con poca fluidez en el juego, generó, en el Estadio Ciudad de La Plata, un ambiente de incertidumbre. Los de Marcelo Gallardo tienen la chapa de Campeón, y si bien las bajas sufridas (Ledesma, Lanzini, Balanta, Carbonero y la lesión de Cavenaghi) les jugaron en contra al exjugador e ídolo del Millonario, en lo que respecta al armado del equipo, los que salieron a la cancha no estuvieron en sintonía con lo que intenta imponer el Muñeco.

El panorama futbolístico fue preocupante para River, pero, y parecía acentuarse cuando, en la primera parte, Marcelo Barovero sufrió una lesión muscular y debió retirarse. Chiarini, quien hizo su debut con la banda, ocupó su lugar.

Gimnasia, fiel a la idea de Pedro Troglio, presentó un duelo áspero, y tuvo buenas insinuaciones cuando la pelota pasó por los pies de Nacho Fernández. El juego aéreo fue la principal arma del equipo local para ponerse arriba en el marcador, mientras que su rival no encontró respuestas y se vio sometido a un dominio territorial en la mitad de la cancha.

En el complemento, River salió con una postura más protagónica gracias al ingreso de Teófilo Gutierrez. El colombiano aportó su jerarquía y calidad en ataque, cosa que no pudo imponer en la etapa inicial con los chicos Driussi y Boyé. También pudo soltarse Pisculichi, quien encontró más opciones de pase, ya que Ponzio se adelantó unos metros a ofrecerse como segundo enlace, y las escapadas por las bandas de Sánchez y Vangioni le dieron más frescura a los avances de la visita. Gimnasia se cargó de tarjetas. Y justo cuando el campeón insinuaba peligro al arco de Monetti, hubo unos problemas con algunas luces del estadio y el encuentro estuvo parado por diez minutos.

Ya con la reanudación del juego River insistió, y el premio le llegó gracias a una jugada a balón parado que conectó Teo Gutiérrez con la cabeza, y conseguía un triunfo parcial importantísimo. Pero cuando parecía que los tres puntos se iban para Núñez, Gimnasia lo empató desde un tiro de esquina gracias a su goleador Pablo Vegetti y desató la euforia de los Triperos. Y un descuido de River estuvo a punto de dejarlo con las manos vacías: Vegetti recibió un centro y erró un mano a mano increíble con Chiarini.

La espina terminó siendo para el Lobo platense, que estuvo al borde de la victoria. Por el lado de River, Gallardo tendrá por delante mucho trabajo porque su equipo no dio indicios querer mostrar una identidad o un estilo de juego definitivo, y demostró por momentos, algunas dudas en el aspecto defensivo. El Campeón está en deuda, y deberá mejorar.

El gol de Teo

El empate de Vegetti

Foto: Infobae