Las tratativas entre el conjunto argentino y el Mazatlán se limitaban por un pedido económico explicito que imposibilitaba la capacidad de la tesorería del club. El arquero dio muestras de resarcir parte del cargo de su traspaso y en días se determinará su transferencia.

En pocos meses la carrera de Sebastián Sosa se adentró en una vorágine en la que el mismo acepto intermediar. Se sebe, que su vínculo con el Mazatlán de México, perdura en dos años más, y a pesar de ostentar un ingreso considerado en una liga que acaparó el mercado del continente, sus pretensiones se trasladaran directamente a Avellaneda.

Para ello, el factor deportivo y económico es primordiales en la metodología de transacción. Si bien el interesado tenía el papel principal de la negociación, la postura del portero inclina lo que podría ser una negación rotunda del dueño del pase.

Sin duda la prestación será el modo de transferencia. Tal fichaje califica la inferioridad de Independiente por masificarlo, y por lógica el uruguayo llegara en dicha condición. Al día de hoy, Mazatlán requiere de 300.000 dólares, de los cuales el ex Boca abonara 100.000 dólares, por motivos extraoficiales que atañen a un desenlace acordado de su traspaso.

Foto: As México