Boca y River se volverán a ver las caras en el estadio Monumental luego de los hechos ocurridos en la final de la Copa Libertadores 2018. Aquella tarde, el micro del Xeneize recibió todo tipo de proyectiles en el micro, que causaron la lesión de varios jugados y por los cual el encuentro debió suspenderse. Luego, se decidió no disputar el encuentro en la cancha del Millonario y se terminó jugando en el Santiago Bernabéu (España).

A horas de volver al estadio Monumental, Darío Rubén Ebertz, el chofer del plantel de Boca desde hace más de 10 años, se refirió a aquel 24 de noviembre: “A alguien se le escapó la tortuga. Se confundieron los que tenían que controlar a la gente. Nunca me pasó de tener a tanta gente cerca del micro, he ido a montones de clásicos y nunca pasó igual. Esto lo dije en el TAS. Yo fui el primero que declaró. Ahí lo vi a Pablito Pérez y creo que más tarde fue Carlitos Tevez. Me preguntaron lo que declaré, no dije nada raro ni cambié nada de lo que había dicho antes”, expresó en una entrevista con Olé.

Con respecto al partido del domingo, señaló: “Hay que ir a jugar un encuentro, nada más, desearle suerte al equipo rival y que gane el mejor. Eso debería ser el fútbol. Pero acá no es así. Cuando salíamos de Banfield nos puteaban y nos decían que ojalá nos ‘bailen en el gallinero’. Hasta de otros equipos nos desean lo peor, je. Esto es Boca”, indicó.

“Va a ser la primera vez que vuelva, pero sin dudas me genera una sensación muy rara, extraña. Aunque creo que esta vez no pasará nada, porque si ocurre algo es para que se desmadre todo de nuevo. Si volvemos a lo mismo es como que no aprendimos nada”, manifestó.

Por último, el chofer del Xeneize, agregó: “No tengo miedo. Ahora el micro está más seguro y eso ayuda. Llevaron un auto al predio de Boca en Ezeiza con los mismos vidrios blindados que se le pusieron al micro y hasta los mismo jugadores le pegaron con una maza y no se rompe. Tiene doble vidrio con una lámina de espesor muy gruesa en el medio, y eso no deja que la piedra que impacta pase para el otro lado. Mirá que le pegaron fuerte eh, y nada”, sentenció.