Luego de la repentina salida de Sosa, el mediocampista Alejandro Cabral siguió el mismo destino y no será tenido en cuenta hasta junio, cuando vence su contrato. Tampoco seguiría Mariano Pavone cuando finalice el semestre.

Vélez Sarsfield atraviesa un intenso recorte en su presupuesto, que responde a la idea impulsada por su presidente, Raúl Gámez, de disputar el “campeonato económico” y así volver a ordenar las finanzas del club de Liniers.

Ya lejanas las idas de Sebastián Domínguez y Emiliano Papa a principio de año, el repentino alejamiento de Sebastián Sosa el último sábado fue el detonante de una nueva etapa de limpieza en el Fortín. Al arquero uruguayo se le vencía su contrato al final del semestre y la comisión directiva del Fortín decidió no renovarle el contrato, debido a la abultada cifra económica que significa el golero para las arcas del club.

El mediocampista Alejandro Cabral correrá la misma suerte. Su contrato expirará a fines de junio y, ante la negativa del jugador de recibir un recorte en su salario, fue marginado del plantel hasta el fin del semestre. “Unos días antes que a Sosa, pero por los mismos motivos, me avisaron que no voy a jugar más en Vélez”, anunció el volante de 27 años, quien viste la V azulada desde el 2011.

Mariano Pavone, incorporado a préstamo a principio de año, tampoco seguiría en el equipo dirigido por Miguel Ángel Russo luego del 31 de junio. El delantero llegó por seis meses y, a pesar de sus intenciones de seguir, regresaría a Cruz Azul una vez que finalice su vínculo.

Foto: Infobae