Paridad, momentos de uno y otro a lo largo del partido y un empate que no le sirvió a ninguno de los dos. Huracán y Vélez llegaban con la necesidad de sumar tras caer derrotados en la fecha pasada, sin embargo el resultado final no le permitió a ninguna recortar mayores distancias ante unos líderes que todavía deben presentarse en esta 18va fecha.

La imagen que entregó el Globo fue superior en cuanto a volumen de juego y situaciones en la primera media hora. No obstante el once de Antonio Mohamed cayó desde el gol de Braian Cufré, quien le puso el moño a una gran apilada entre Pablo Galdames y el siempre desequilibrante Matías Vargas.

Antes de ese fatídico momento para el dueño de casa, las situaciones favorables se desperdiciaron una tras otra. Primero Lucas Gamba pifió al capturar un rebote, cuando estaba solo ante Lucas Hoyos. Y después lo tuvo Lucas Barrios de cabeza, tras un centro forzado pero muy preciso de Patricio Toranzo.

El baldazo de agua fría que logró la certera definición de Cufré confirmó la nueva situación que se vivía en el césped desde lo anímico y futbolístico: Vélez creció desde los toques certeros y la conducción del mediocampo con la bandera en alto que levantó el Monito.

Incluso se pudo encontrar antes con la apertura del score de la mano de Leandro Fernández, con un remate que buscó sorprender a Antony Silva, y luego con un giro y disparo posterior de Lucas Robertone que dio en el palo izquierdo del 1. En menos tiempo los de Gabriel Heinze demostraron eficacia para lastimar a fondo.

De cara al complemento la tónica se mantuvo. El Globo entregó la carga del partido, y los de Liniers se adueñaron a su gusto de la redonda. En el medio, un oasis justo antes de los diez minutos: penal de Hernán De La Fuente sobre Juan Garro que Gamba cambió por gol con un remate fuere y bien lejos del arquero.

De contra y con pelotazos largos los muchachos del Turco intentaron forzar el segundo grito de la noche. Aunque lejos de eso, y sin méritos claros para conseguirlo, todo dependió del Fortín. Lamentablemente para Vélez, las buenas intenciones no se concretaron dentro de los 7,32 por 2,44 metros gobernados por Silva.

Empate final en una noche que parecía pintar para diluvio en Parque Patricios, pero que con el pitazo de Hernán Mastrángelo -de fallos discutidos- se perdió en amagues como el partido mismo.

Lo mejor del partido: