Tigre perdió 2-1 ante Racing, pero hizo valer el 2-0 de la ida y se metió en las semifinales de Copa Superliga, donde espera por River o Atlético Tucumán.

El primer tiempo de la Academia fue impecable, tanto que dio un giro completo respecto de su actuación en Victoria y exhibió la actitud y el fútbol del campeón que fue en la Superliga. No fue de extrañar que en los 45 iniciales ya hubiese igualado la serie gracias a los goles de Orban y Lisandro López ante un Matador falto de creatividad como acostumbra.

En el complemento, el rendimiento de la Academia aplacó un poco y Tigre pudo salir un poco del asedio. Cuando el trámite del partido se encaminaba hacia los penales, llegó el balde de agua fría en el Cilindro en forma de un golazo de Pérez García fuera de contexto.

Así, Tigre festejó una derrota que valió una clasificación y ahora ya está entre los cuatro mejores de la Copa Superliga.