Tigre sorprendió a Racing y lo goleó por 4 a 0 en su casa, con un doblete de Itabel, y tantos de Wilchez y Godoy. El Matador fue totalmente eficaz y los de Diego Cocca lo pagaron con una dura derrota.

Impredecible fútbol argentino. Ni el más optimista hincha de Tigre hubiera imaginado una goleada así. La actualidad de ambos equipos lo justificaba: el Matador acumulaba dos derrotas al hilo, y un flojo desempeño en lo futbolístico, mientras que su rival, venía entonado con tres victorias consecutivas entre Copa Argentina y campeonato. Pero se dio lo impensado y Tigre logró sus primeros tres puntos del torneo, ante un Racing desconcertado.

Tigre fue práctico e inteligente. Fabián Alegre sabía que las virtudes de este nuevo Racing estaban basadas en el buen control de pelota, sumado a un buen doble cinco compenetrado como Videla, y principalmente Nelson Acevedo, este último de gran manejo y capacidad a la hora del armado del juego. A todo esto, cuenta con la jerarquía de Diego Milito en la delantera. Pero el foco fue en la mitad de cancha, y con una presión constante, que le permitió al Matador sacar a relucir su mejor versión y llevarse por delante a su rival, que no encontró la manera de sobreponerse.

De entrada llegó el gol con una pelota parada. Godoy metió un cabezazo que fue inalcanzable para el Chino Saja y la desventaja complicó las planificaciones de la Academia. En ese trajín, tuvo momentos de nerviosismo, donde se vio al equipo desconectado y con muchos desaciertos en los pases, pero con el correr de los minutos, y con Tigre replegado atrás, fue tomando confianza y los aportes en ataque de los laterales Grimi y Pillud le dieron un aire de esperanza a los de Avellaneda. La entrada de Centurión (por Acuña, quien salió lesionado en el tobillo) fue un factor positivo para la visita, ya que contaba con esa explosión que le faltaba en los últimos metros y encarrilaba el partido a su favor. Pero en su mejor momento, Racing se durmió en el fondo con un contragolpe y lo pagó con un gol de Itabel, definiendo cruzado. Y Tigre se iba con una ventaja fundamental para sentenciar el partido en el complemento.

Ya en la segunda mitad, a los 30 segundos, una jugada magnífica de Wílchez, quien tomó por sorpresa a la defensa académica y terminó siendo vulnerada, dejó al diez del Matador mano a mano con Saja y definió con un remate cruzado al palo más lejano del arquero de Racing, y sentenció el partido. Diego Cocca no encontró respuestas nunca y vio cómo su equipo estaba tildado y perdido dentro del campo. Y en esa confusión, llegó el cuarto y definitivo gol de Tigre, de la mano de Itabel tras un centro exquisito de Luna.

La goleada fue exagerada. El resultado no reflejó lo que ambos demostraron en el terreno de juego. Pero Tigre aprovechó que era su noche y no tuvo piedad ante un Racing apático, que no encontró respuestas ante la adversidad pero trató, de alguna manera, ser fiel a su idea de juego y terminó cayendo sin atenuantes.

Tendrá revancha rápido la Academia, que recibirá el día martes a Arsenal, en lo que podría ser un partido fundamental para llegar entonado al clásico de Avellaneda, que será el próximo domingo en el Libertadores de América, y lograr así, cambiar rápidamente la pagina de una goleada impensada. Por su parte, Tigre visitará a Banfield el jueves.

Godoy abrió el marcador:

Itabel puso el 2-0:

Wilchez metió este golazo:

Itabel marcó nuevamente y sentenció la goleada:

Foto: superdeportivo.com.ar