En su retorno a Colombia, para ultimar detalles y despedirse de quienes fueron sus compañeros hasta hace muy poco en el verdolaga, Sebastián Pérez se llevó un presente de parte de uno de sus máximos ídolos: Mauricio Serna.

“Es una alegría total. Le pregunté algunas cosas del Mundo Boca: él me habló muy tranquilo, me dijo que llegaba a un gran club, que tenía total respaldo y que sabía que con mis condiciones iba a poder hacer lo mismo que hice acá en Nacional”, confesó Pérez tras hacerse con la casaca que ahora pasará a ser el objeto más preciado en su museo deportivo.

El cafetero, de 23 años de edad, llega al Xeneize tras consagrarse en la pasada Copa Libertadores con Atlético Nacional cerrando un ciclo donde obtuvo diez títulos en seis temporadas. Ahora el destino lo ubica con la potestad de intentar emular al Chicho, una misión nada fácil: “Siempre me sorprendió que en un fútbol tan aguerrido como el argentino hubiera un colombiano jugando en el mediocampo solo. O sea, lo dejaban a Chicho solo. Sabido es que aquí tenemos buenos jugadores arriba, jugadores que hacen goles, pero los colombianos también tenemos huevos. El fue el 5 de Boca que se comió a todo el que pasara por al lado. La verdad es que ver a Chicho a uno lo emocionaba, le tocaba la fibra, y ahora poder de pronto dejar una huella como lo hizo él motiva mucho más”, remarcó Pérez antes de retornar a Buenos Aires para centrarse ciento por ciento en el día a día del Xeneize.