[VIDEO] Vélez recuperó la memoria. Después de seis partidos consecutivos sin conocer la victoria, le ganó 4-1 a Olimpo y cortó la mala racha que lo había alejado de la pelea. A pesar de no brillar, el equipo del Turu Flores volvió a respirar.

Fue un oasis. Un poco de luz, como la del radiante sol que iluminó el José Amalfitani en la tarde de sábado, en el medio de las sombras que empezaban a amontonarse. Un triunfo que valió una bocanada de aire. Ese que necesitaban los jugadores y el público fortinero, luego del derrumbe futbolístico que el equipo sufrió después de la caída ante Boca, allá por la quinta fecha. En medio de la incertidumbre y de los cuestionamientos al cuerpo técnico, Vélez se hizo fuerte como local y, sin ser deslumbrante pero con ciertos ratos de claridad y de buen fútbol, volvió a sumar de a tres.

El cambio de actitud en los dirigidos por el Turu Flores se notó desde el inicio. Quizá no tanto en el juego, sino en las ganas con las que los jugadores disputaban los balones divididos y en las intenciones ofensivas, a pesar de que ninguno de los dos equipos tenía esa profundidad que usualmente rompe el aburrimiento. Vélez no fue ese equipo intrascendente y cohibido que había salido a la cancha en las fechas anteriores y se lanzó en busca de la victoria, tratando de seguir su línea de juego.

Aprovechando la flaqueza de la defensa rival, el Fortín se puso en ventaja: primero, tras un córner, Sebastián Domínguez entró solo por el centro del área y puso el 1-0 de cabeza, luego, producto de un error en la salida desde el fondo, Brian Ferreira aprovechó un quite ofensivo de Matías Pérez Acuña y clavó un puntazo que rompió la resistencia de Nereo Champagne y estiró la ventaja. Con el 2-0 a su favor y una tranquilidad que el equipo extrañaba, Vélez volvió a mostrar ratos de buen juego colectivo en el final de la primera parte, dominando el partido ante un rival sin ideas para revertir la situación. Sin embargo, cuando moría el primer tiempo, Adrián Martínez aprovechó un error de Fabián Cubero cuando intentó rechazar un pelotazo y definió por encima de Sosa, que quedó a mitad de camino.

El golpe del final de la primera parte le dolió a Vélez y animó a Olimpo, que aprovechó la merma en el nivel de juego del local y fue en busca del empate. Pero el Fortín se logró mantener por encima en el marcador, y no específicamente por su labor defensiva -que fue verdaderamente floja-, sino por la escasez de ideas y la pobreza ofensiva del equipo bahiense. A pesar del pobre rendimiento en el inicio de la segunda mitad, a los 20 minutos Vélez hizo uso de su as de espadas y liquidó el partido: en una contra digna de manuales, Caraglio habilitó de zurda a Lucas Pratto, quien la acomodó con el pecho entre los dos centrales para quedar perfilado de derecha y luego definió ante la salida del arquero. Con la diferencia de dos goles y la resignación de Olimpo en sus manos, el equipo del Turu Flores volvió a dominar y sobre el final, con un golazo de volea de Ramiro Cáseres, le puso cifras definitivas al partido.

El análisis deja una victoria que estuvo más de acuerdo con la pálida actuación de Olimpo que con el nivel futbolístico del local, que si bien mereció claramente el triunfo, tuvo su tarea facilitada por un rival que no ofreció resistencia ni aprovechó los momentos flacos del Fortín. Sin embargo, puede haber sido la inyección anímica que necesitaba para recuperarse y prenderse nuevamente en la cima del torneo, ubicándose, con 17 unidades y un partido más, a 5 puntos de River.

Los tantos

Foto: Diario Olé