En la Fortaleza se dieron 90′ intensos entre Lanús y Vélez, que abrieron la serie de octavos de final de la Copa Superliga con un éxito favorable a los de Liniers, bien perfilados de cara a la revancha.

Duelo de estilos que pintaba prometedor pero que sin duda alguna quedó en el debe futbolístico. Las emociones y la intensidad se presentaron en luchas, y en ese panorama Vélez fue el mejor de los dos.

La visita supo golpear primero por medio de Gastón Giménez, luego de capturar un rebote tras un tiro libre en el palo de Brian Cufré. No obstante a medida que transcurrían los minutos la lucha se planteó y el ánimo combativo de los protagonistas iba en aumento.

Así fue que en una escena dantesca fueron expulsados ambos entrenadores, Luis Zubeldía y Gabriel Heinze, tras un cruce derivado por una infracción a Leandro Fernández a un metro de la línea de cal. La inacción de Fernando Espinoza se hizo evidente y empeoró el desarrollo de allí hasta el final.

Antes del descanso José Sand jugó rápido una pelota y habilitó a Marcelino Moreno para que el extremo la cruce al segundo palo, por allí apareció Pedro De la Vega para ganar de cabeza y llenarse la boca de gol con apenas 18 años.

En el complemento todo se terminó desvirtuando entre los jugadores luego de varios cruces picantes. Sobre los 12′ de ese segundo tiempo Rolando García Guerreño empujó a Giménez, Lautaro Gianetti respondió y ambos vieron el camino de las duchas.

El juez Espinoza pudo hacer algo más y debió expulsar a los dos referentes de Lanús, José Sand y Lautaro Acosta, cuando merecían la segunda tarjeta amarilla. La mala noche arbitral se extendió a los asistentes cuando un gol de Agustín Bouzat se vio anulado con el exBoca habilitado por metro y medio.

Asimismo el trámite del partido terminó de definirse en dos minutos. Primero lo tuvo el Granate, con un penal de Hernán De la Fuente sobre el Laucha que Pepe Sand tiró afuera. Acto seguido Thiago Almada encaró, pasó y definió bien abajo y pegado al palo que hizo estéril el esfuerzo de Matías Ibáñez.

Desde allí el local se multiplicó en pos del empate pero el arquero Lucas Hoyos prácticamente no sufrió bajo los tres palos y así la victoria se marchó a Liniers.