Hace cinco años Argentina volvía a jugar una semifinal, frente a Holanda, en Brasil. Ya el hecho de lograr llegar a esas instancias luego de tantos años era un logro y pensar en jugar el último partido era el sueño de todos. 

Tras empatar 0-0 irían a la tanda de penales en la que Sergio Romero se convertiría en héroe al atajarle los tiros a Ron Vlaar y Wesley Sneijder. Para el conjunto albiceleste comenzó Lionel Messi y anotaron Ezequiel Garay, Sergio Agüero y Maxi Rodriguez, quien despertó el grito de gloria. 

El equipo argentino lograba, nuevamente, llegar a una final y daba rienda suelta a la ilusión. Enfrentaría a Alemania en el Maracaná.