Hace diez años, en tierras asiáticas, se repitió aquella hazaña dorada que cuatro años antes se había cristalizado por primera vez en los cimientos olímpicos de Grecia. De la mano de Messi, Agüero, Mascherano y Di María, entre otros, Argentina se alzaba con su segunda medalla de oro en fútbol de manera consecutiva.

El camino comenzó frente a Costa de Marfil, con un gol de Lionel y un triunfo 2-1. Allí se comenzaban a ver las bases de ese equipo que llegaría a la gloria y años después, la gran mayoría, a disputar la final en el Mundial de Brasil 2014.

Uno de los partidos más difíciles del torneo fue en cuartos, contra Holanda, donde La Pulga hizo una de las suyas para lograr empatar el encuentro y luego, en tiempo suplementario, Di María encaminaría la victoria albiceleste.

Las semifinales, el partido más recordado ya que fue contra el clásico rival. Con el Kun Agüero como la gran figura, el conjunto nacional goleó 3-0 a Brasil y logró su pase a la final, donde se enfrentaría a Nigeria, verdugo de Argentina en Atlanta 1996.

En un duelo complicado, Messi logró asistir a Di María, que con una definición exquisita por arriba del arquero selló el 1-0. Sufrido, pero definitivo. De este modo, la selección a cargo de Sergio Batista conseguía el segundo oro en fútbol de forma consecutiva y el último título logrado por Argentina hasta el día de hoy.

El plantel estuvo conformado por: Oscar Ustari, Sergio Romero, Nicolás Navarro, Ezequiel Garay, Fabián Monzón, Pablo Zabaleta, Federico Fazio, Nicolás Pareja, Fernando Gago, José Sosa, Ever Banega, Juan Román Riquelme, Ángel Di María, Javier Mascherano, Ezequiel Lavezzi, Lautaro Acosta, Lionel Messi, Sergio Agüero y Diego Buonanotte.

Por Camila Pons.