Ángel Correa integra la lista de jugadores que participarán en los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro con la selección de fútbol, aunque no fue fácil poder ser parte ya que, como es sabido, los clubes tanto extranjeros al igual que los locales se negaban a prestar a sus deportistas. El delantero de 21 años, que se sentiría orgulloso de ser el capitán de este seleccionado, contó en Estudio Fútbol (TyC Sports) cómo hizo para convencer a los dirigentes del Atlético para poder ser parte:

“Martino me había dicho que iba a ir a los Juegos Olímpicos, desde ese momento hablé con el Atlético, y hasta el día de hoy me están llamando para que vaya a hacer la pretemporada. Pero no, yo sigo firme acá, haba dado mi palabra que iba a estar. Para mí es un sueño”, y agregó: “Me terminaron dejando venir de tanto insistir”.

“Todo el mundo me dice que estoy loco por quedarme ahora en el medio de todo el quilombo que hay en AFA, pero yo pienso que están locos los demás, los que no quieren venir. Desde que arranqué a jugar que quiero estar en la selección Argentina, ¿Cómo no voy a aprovechar esta oportunidad de defender a Argentina en un torneo tan importante?”, expresó el ex jugador de San Lorenzo, demostrando un compromiso con la selección admirable.

En el momento que Correa llegó al equipo dirigido por Diego Simeone le descubrieron un problema en el corazón y tuvo que ser intervenido en Estados Unidos. Por suerte, la operación a corazón abierto fue exitosa y el delantero contó como atravesó aquella situación: “No tenía miedo de morirme, tenía confianza de que iba a salir todo bien. Pero sí de no poder volver a jugar a la pelota. Ese era el único temor que tenia”.

Y aprovechó la oportunidad para agradecer a la gente del Atlético Madrid: “Ahí volví a nacer, ahí me descubrieron lo que tuve en el corazón, así que voy a seguir por mucho tiempo en el Atlético, no hay dinero que pague lo que hicieron ellos por mí”.