No quedó lugar en los 23 convocados para más delanteros, a la selección argentina le sobra con Sergio Agüero y Gonzalo Higuaín. O eso es lo que piensa el mandamás del plantel, argumentando que a Paulo Dybala lo podría utilizar como centro delantero rememorando su excelente paso por Instituto de Córdoba y aún más por su estadía en Sicilia, que para no pasar desapercibido, fue la figura estelar del Palermo.
El rey de Italia lo contrató para que comande sus filas y liquidar a todos los rivales. Pero en Juventus mutó, dejó de ser el kiler para ser el cerebro de cada asalto al área contraria. Entonces, teniendo a Mauro Icardi como el nuevo capocanonieri del país europeo, siendo uno de los mejores representantes argentinos en el viejo continente, ¿Por qué no convocarlo?. Cuando tuvo la posibilidad de defender a capa y espada el lugar que por sus actuaciones en el Inter parecería merecer, no cumplió. El lugar asemeja ser suyo recién a partir del pitazo final el 15 de julio cuando se proclame el nuevo campeón mundial en el colosal Luzhniki Stadium de Moscú.
En esta ocasión y al igual que en los dos mundiales anteriores, la delantera del seleccionado albiceleste estará compuesta por los mismos dos futbolistas: Agüero e Higuaín.
Cuando Sampaoli informó al público por medio de una conferencia de prensa quienes serían los representantes argentinos en el Mundial, comentó que si tuviera obligadamente que tener que mencionar cual sería el esquema utilizado por la selección sería la de 2-3-3-2. Sí, no es una locura si se le analiza. Pensando al equipo en ataque, dos defensores centrales, los lateras que se suman a la línea del volante de contención, los dos interiores más el volante creativo y los dos delanteros.
Ahora, ¿Dónde entra Lionel Messi?. Podría ser ese volante creativo para que en el ataque se ubiquen el Kun y el Pipa, o bien también uno de esos dos jugadores netamente ofensivos para sumar otro volante. ¿Y si eso sucede, cuál de las dos estrellas saldría?
El jugador del Mánchester City parecería ser el indicado, cumple con los requisitos que pregona el seleccionador: rápido, desequilibrante, goleador, se entiende con Messi y puede desprenderse de la zona central del ataque para sumarse a la generación de juego. Además, en caso de que el rival elija retrotraerse hacia su propio arco, estaría disponible en el banco, y esperando con ansias ser llamado, un destructor de redes como Higuaín, ya que en el caso contrario de tener que inflar la red del rival a través del juego aéreo, solo valdría la opción de un defensor central propio en ataque. Y en caso de mantenerse en ventaja y si el partido da la sensación de que la posibilidad de ganar o aumentar el marcador es de contragolpe, el propio Dybala, que como se manifestó en el principio de este análisis, para Sampaoli el cordobés es 9 y podría reemplazar a Agüero.
Todo dependerá de que futbolistas se encuentren junto a Lionel Messi, para poder establecer qué tipo de centro delantero es más útil, pero además, también es necesario tener en cuenta al rival, ya que el seleccionador de Casilda suele prestar mucha atención al contrincante y delinear así a sus futbolistas para conseguir la victoria.
En síntesis, si Argentina decide jugar de contraataque o con posesión y circulación de la pelota hasta encontrar los espacios, el mejor intérprete es Agüero, pero si la idea es la de acumular avances ofensivos por los lateras con extremos agresivos, Higuaín es la mejor opción.