La Selección Argentina debutó en la Copa América con una dura derrota ante Colombia por 2-0 en Salvador de Bahía, donde mostró un nivel preocupante de cara a lo que viene.

El combinado nacional jugó decididamente mal, especialmente en los primeros 45 minutos. Activo y con energía en los diez iniciales, una vez que Colombia agarró la pelota y la Selección nunca se la pudo discutir, todo fue barranca abajo. Todo un síntoma fue no haber pateado al arco y Ospina fue un espectador de lujo. Imposible rescatar algo de un conjunto que tuvo escasa tenencia, errores defensivos notorios y demostró ser un equipo híper largo, siempre a la espera de que Messi se iluminara.

El complemento cambió su historia apenas quince minutos. Allí donde la Pulga agarró la manija, De Paul (que entró por un desaparecido Di María) puso ganas y se jugó en campo colombiano, que necesitó de un par de intervenciones de Ospina para mantener el arco en cero.

Pero cuando la Selección emergía del fondo, apareció Roger Martínez y dibujó un golazo para poner el 1-0. Allí, se volvió a fojas cero. Scaloni metió mano y puso a Suárez por Agüero (salvo una asociación con Messi, quedó en el debe el Kun), pero no se mejoró. Los nervios comieron la cabeza y Colombia aumentó con Duvan Zapata.

Olvidable debut de Argentina, que obliga a ganarle a Paraguay el próximo miércoles para no sacar más cuentas de lo necesario. Quedará mejorar y cambiar la cara, porque la Selección mostró mucho para corregir y poco para ilusionar.