Corría el año 1947 y Don Alfredo no era todavía la estrella que supo ser en el Real Madrid. El joven Di Stéfano apenas tenía 22 años y había regresado a River de su préstamo en Huracán. Aún así había maravillado al entrenador de la Selección Argentina, Guillermo Stábile. El ex-goleador del Mundial de 1930 confió en las aptitudes de goleador de Di Stéfano y lo llevó a la Copa América de 1947, la primera realizada en tierra ecuatoriana.

Argentina era, junto con Uruguay, el máximo candidato a hacerse con el título continental. Los demás seleccionados no realizaban un fútbol tan sofisticado como el de los dos países rioplatenses que encadenaban ocho conquistas cado uno. Brasil no había despertado, Pelé apenas era un niño y la gloria de Arthur Friedenreich ya había quedado en el pasado. Además el país carioca desistió de participar en esa edición. A pesar de lo que el destino le tenía preparado, la Saeta Rubia fue como suplente del gran René Pontoni, vieja estrella de San Lorenzo.

Tras el primer partido, donde la Albiceleste había goleado 6-0 al Paraguay, a Di Stéfano le tocó ingresar ante Bolivia debido a la lesión del propio Pontoni a los 30 minutos y no desencantó en lo absoluto. Marcó uno de los siete goles de ese día.

En los siguientes partidos, el hombre de River Plate demostró todo su fútbol y su eficacia goleadora marcando ante Perú (3-2), ante Chile (1-1) y convirtiendo un hat-trick en la goleada a Colombia (6-0). En sus últimos dos encuentros se venció a los locales (2-0) y se derrotó a Uruguay (3-1) para consagrarse campeones de América en el estadio George Capwell de Guayaquil. En el último duelo ante los charrúas Di Stéfano ingresó desde el banco, para jugar sus minutos finales con la camiseta de la Selección Argentina. Su gran desempeño le valió a Don Alfredo estar entre los máximos goleadores del torneo, con seis goles junto con Norberto Méndez, de Huracán y por detrás del uruguayo Nicolás Falero de Peñarol con ocho. Esa Copa América fue la novena que obtuvo nuestro país, fue la primera y única vez en que un seleccionado encadenó tres títulos consecutivos.

En los años 50, debido a las confrontaciones de la AFA con la Confederación Brasileña y con la FIFA, Argentina se perdió los mundiales del ’50 y ’54, ademas de las Copas América del ’49 y del ’53.

Alfredo Di Stéfano se nacionalizó español años después, siendo ya la gran estrella del Real Madrid, pero la mala suerte le impidió participar de un Mundial. Con lo cual su breve paso por la Albiceleste le permitió levantar el único título con una Selección.