A 79 días del Mundial, es un profundo llamado de atención. La derrota era esperable porque se trata de un de las mejores selecciones del mundo, con grandes jugadores y un estilo que respeta a rajatabla (toque y tenencia del balón). Pero aun así, el 6-1 que sufrió Argentina ante España preocupa, enciende las alarmas y agrava la llamada “messi dependiencia”.

El primer tiempo tuvo una clara diferencia: mientras Higuaín se perdió un gol increíble debajo del arco, España respondió con Diego Costa marcando el 1-0, en una jugada que trajo la salida de Romero por lesión. Caballero, héroe ante Italia, pasó a ser testigo privilegiado del huracán ibérico. Un rato más tarde, Isco puso el segundo y el descuento de Otamendi, de cabeza, cayó justo para recuperar la esperanza de ver otra cara en el complemento.

Pasó todo lo contrario. Con un Sampaoli confundido y futbolistas por debajo de su nivel (Biglia, Mascherano encabezando la fila), la Furia fue más furia que nunca y terminó propinando una goleada histórica que se aumentó con un doblete de Isco, más Thiago Alcántara y Aspas, para repetir el 1-6 por tercera vez, tras Checoslovaquía en 1958 y Bolivia en 2009.

Todas los defectos afloraron en la noche del Wanda Metropolitano y a poco más de tres meses del mundial, las preocupaciones saldrán a la vista. Por lo pronto, será difícil olvidar esta goleada en contra.

Los goles: