El último partido de la Selección encontró el postergado grito de gol firmado por Mauro Icardi, y con ello la descarga mediática del 9 de Inter de Italia, que sin embargo tuvo réplica en Chiquito.

“Nos sentimos cómodos con todos. Se formó algo muy lindo. Viví lo anterior y no había tanto compañerismo y amistad. Somos todos jóvenes. Antes, con jugadores de experiencia, no se sentía. Hoy arrancan todos desde abajo y quieren quedar bien con el cuerpo técnico y compañeros. Es un plus. Todos quieren lo mejor. Antes había mucho jugador de experiencia que necesitaba dar todo para ganar y demostrar. Hoy con este cambio, eso se quitó”, disparó Icardi tras el segundo amistoso ante México.

Por ello Romero, quien forma parte del grupo histórico que todavía resiste al paso del tiempo en la Albiceleste. “La verdad, si él lo vio de esa manera, fue una lástima porque podría haber disfrutado o aprovechado de un enganche como Leo (Messi), que metía una pelota en cualquier momento… O del Kun (Agüero), o de cualquiera de los muchachos”, se lamentó.

Asimismo intentó explicar el ánimo que se vivía en la intimidad de un grupo que cargaba con la sombra de tres finales perdidas. “Cuando le tocó venir a compartir con la camada anterior, le tocó hacerlo con un grupo que venía con una mochila muy pesada. Y cuando tenés la responsabilidad en cinco, seis, siete u ocho jugadores es muy difícil… Es muy difícil que esos jugadores estén con una sonrisa en la boca cuando sabés que por cualquier cosa los van a apuntar a ellos. Eso es muy difícil de llevar adelante. Y yo era uno de esos apuntados”.

Para finalizar se mostró confiado en volver a estar debajo de los tres palos tras no ver acción en los dos cotejos amistosos ante el Tri: “Sé que el arco, el año que viene, va a volver a ser mío. No tengo ninguna duda de eso. No me preocupa para nada no haber jugado ayer o la doble fecha. Y me puse muy contento de que, tanto Cachorro Marchesín como Gero Rulli, hayan hecho un gran trabajo”, cerró.