En la reanudación del torneo, tras varios meses sin fútbol, River y Unión empataron sin goles en el Monumental. El partido fue muy chato y con escasas situaciones de gol. Sin embargo, el equipo de Gallardo tuvo una chance clara para ponerse en ventaja: en el complemento, Ignacio Fernández disparó de zurda desde afuera del área, la pelota pegó en el travesaño, picó en el césped y se alejó de la red. Instantes más tardes, las repeticiones y las diferentes imágenes nos mostraron que la pelota había ingresado al arco. Fue gol. Germán Delfino nunca se enteró. Traicionado por el ojo humano y, fundamentalmente, por la ausencia de la tecnología en el fútbol.

Algo muy similar sucedió hace semanas en Holanda. En un encuentro muy parejo, Feyenoord y PSV empataban 1-1 a nueve minutos del final. La fortaleza de las defensas daba a entender que el quiebre de la igualdad iba a ser difícil. Un tiro de esquina cayó en el área de PSV y, tras un rebote, Jan van der Heijden logró cabecear y poner a prueba al arquero del local, Jeroen Zoet, quien cumplió con su trabajo y tapó el tiro y quedó tirado con el balón en la línea de meta. El árbitro Bas Nijhuls convalidó el gol segundos después. ¿Qué ocurrió en ese rato? El bueno de Zoet cometió el error de llevarse el balón a su pecho cuando estaba tendido en la línea. En ese instante, y solamente en ese instante, la pelota ingresó en su totalidad al arco y el reloj en la muñeca del colegiado, vinculado al chip dentro del esférico, le señaló que Feyenoord ganaba 2 a 1. Segundos después se pudieron ver las repeticiones y, sí, el balón había entrado. Si Nijhuls no hubiera contado con la tecnología del chip dentro de la pelota y el reloj que acusa cuando la pelota ingresa completamente dentro del arco, no se hubiese hablando de este partido y ni siquiera hubiese existido la polémica, porque la jugada ya había terminado. Por otra parte, si Delfino hubiese contado con la tecnología, River se hubiese puesto en ventaja con el gol de Nacho Fernández y, seguramente, por cómo se dió el partido, contaría hoy con tres puntos más.

Preguntémosle a Frank Lampard, por ejemplo, si no es favorable la tecnología en el fútbol. El ex jugador de Chelsea, hoy ya retirado, marcó un gol legítimo, pero que no fue convalidado en los octavos de final de un Mundial: nada más y nada menos que frente a Alemania en Sudáfrica 2010. La pelota ingresó al arco defendido por Manuel Neuer, pero ni el árbitro uruguayo Jorge Luis Larrionda ni ninguno de sus asistentes pudieron advertirlo, como lo hicieron los espectadores desde sus casas unos instantes después de lo sucedido con la ayuda de la repetición de la transmisión de la TV. Lo que hubiese sido el empate parcial 2-2 para Inglaterra, terminó en un golpe anímico que hundió aún más al equipo británico, que finalmente cayó por 4-1 frente a los alemanes.

¿Qué pensará sobre este tema Michel, delantero español que en México 86 marcó un golazo frente a Brasil en el debut, pero el árbitro australiano Christopher Bambridge no llegó a ver si ingresó la pelota y dejó seguir el juego? Ni hablar de si existe la chance de charlar con algún abuelo alemán que recuerde la final del Mundial de Inglaterra 1966, cuando al británico Goeff Hurst le convalidaron un gol en el que la pelota no había entrado y los locales se terminaron llevando la Copa del Mundo por 4 a 2.

Estos tres casos sucedieron sólo en mundiales y en situaciones en las que el error pasó por si el balón había ingresado o no, pero todos los fines de semana ocurren jugadas polémicas y fallos insólitos que manchan el deporte con variables ajenas al juego. Incontables son las veces en las que la tecnología podría ser de ayuda. Las más determinantes para definir un resultado son el ya mencionado chip en el balón para determinar su ingreso al arco, y el videoref para dilucidar si una infracción fue dentro o fuera del área y así marcar penal o tiro libre. También es utilizable para definir un fuera de juego. Todas las demás infinitas situaciones que suceden en una cancha y cuya resolución con justicia depende únicamente del juez, seguirán siendo responsabilidad de ese hombre.

Por otro lado, quienes se niegan a la llegada de la tecnología al fútbol, argumentan que esas acciones poco claras le dan un gustito aparte al fútbol, que “se demoraría muchísimo en revisar de manera virtual los hechos ocurridos en el campo de juego y que así se perdería el famoso folklore, ese que tanto nos gusta nombrar”.

Héctor Baldassi, exárbitro internacional, da su punto de vista. “La tecnología es una ayuda importante para el juez para situaciones en las que el ojo humano no es suficiente para tomar la decisión correcta. La tecnología llegó para quedarse y es un avance. En otros deportes ya es habitual, y en el fútbol nos vamos a tener que acostumbrar”, explicó. El cordobés, que dirigió en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y en el Mundial de Sudáfrica 2010, también reconoció que hace falta trabajo para concretar la inclusión de la tecnología: “Restan hacer las pruebas para que el fútbol no pierda rapidez y poder darle continuidad rápidamente al juego”.

Otro de los referentes históricos del arbitraje argentino y actual responsable de la Dirección de Arbitraje Nacional, Horacio Elizondo, comparte opinión con su excolega. “Sería ser necio negarse a la tecnología. En Argentina está todo dado para implementar el videoref. Los dirigentes deben tomar la decisión política de hacer la inversión correspondiente para lograr este avance. No hay que olvidar que la Primera División tiene 15 partidos por fecha”, expresa. Además, Elizondo aclara que la tecnología puede también ser perjudicial cuando se abusa de ella chequeando jugadas innecesarias: “En el Mundial de Clubes se comenzó a implementar y se cometieron errores corregibles con coherencia. Quisieron chequear cosas que eran claras. Por un lado, revisaron un penal cuando había existido un fuera de juego anterior. En el siguiente partido, un gol legalmente convertido en el que claramente no había fuera de juego, chequearon el offside e hicieron confundir al árbitro. Eso es abusar de la tecnología. Querés estar en todo y terminás no estando en nada. Estamos en pleno desarrollo de la tecnología en el fútbol, y va a existir la prueba y el error”.

Para mí fue Gol , ustedes q opinan? ⚪️🔴⚪️

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El fútbol parece estancado en el tiempo, con un reglamento que casi ni se modifica desde hace décadas, con tan sólo cambios menores y poco influyentes en el desarrollo de un partido. El avance al que se rehúsa someterse el fútbol ya existe en otros deportes como hockey, voleibol, tenis y basquetbol, entre otros. Disciplinas en las que el reglamento progresa junto con el juego para aclarar las dudas a medida que avanza el tiempo, y pulir cada vez más la primera regla que debería tener todo deporte: “que gane el mejor”.