A mediados de marzo, el fútbol argentino tuvo que detener su actividad por la presencia del COVID-19 y a partir de ese momento surgieron algunas polémicas. En el torneo de la segunda división, conocido como Primera Nacional, San Martín de Tucumán había quedado como líder del Grupo B y es por ello que reclamó el ascenso a la Primera División.

Tras dar a conocer sus argumentos y justificando los motivos para jugar en la élite, todo derivó en un reclamo al TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) y el fallo se dio a conocer hace algunas horas. El mismo expresa que se confirma la decisión de la AFA y se rechaza la apelación del “Santo”, por lo que deberá disputar un nuevo formato de torneo para subir a la máxima categoría.

El presidente de la institución, Roberto Sagra, no ocultó su malestar por esta decisión y manifestó: “Siento que Massa nos mandó a nuestra casa para que entren y nos violen los derechos que hemos adquirido. No esperaba este resultado”, admitió.

“Voy a poner la cara, voy a luchar por San Martín, pero realmente nos quitaron lo que logramos el año anterior por orden de Massa. Evidentemente el poder de él trasciende la pelota de fútbol. Tiene un poder ilimitado que ha ido en contra nuestra”, continuó el mandamás de la institución tucumana.

Continuando con sus críticas hacia el político agregó: “Nos dijeron que íbamos a ascender y un llamado de la política cambió todo. ¿De quién? De Massa, todos los saben. Tigre se está reforzando como para invadir Normandía. Todavía no tenemos los fundamentos del fallo, evidentemente le da discrecionalidad absoluta. Pero hoy queda demostrado que el poder de Massa está por encima de todo, de las instituciones deportivas y de la gente”, finalizó.