Víctor Ayala, volante de Lanús, pasó por los micrófonos de Gol de Vestuario tras la derrota del Granate 2-1 ante Cerro Porteño en Asunción y se mostró optimista de cara a la revancha: “El gol del Tanque Silva nos da esperanzas”.

Víctor Ayala, el volante paraguayo que desde 2012 defiende la camiseta de Lanús, fue entrevistado en Gol de Vestuario tras la derrota del campeón defensor del título 2-1 ante Cerro Porteño por Copa Sudamericana: “Estamos contentos por la forma en la que planteamos el partido. En el primer tiempo pudimos haber convertido y la historia iba a ser otra. El gol del Tanque Silva nos da una esperanza nuevamente de hacer las cosas bien en la Fortaleza”.

Lanús se coronó campeón de este certamen en la última edición y, según Ayala, tiene con qué mantener la corona: “Nos sentimos cómodos jugando la Copa Sudamericana. Somos los últimos campeones y tenemos que tratar de defender el título. Contra Cerro jugamos en una cancha difícil y supimos plantarnos de igual a igual. Tuvimos tres chances claras para abrir el marcador en el primer tiempo, pero no pudimos hacerlo. Salimos al segundo tiempo y la primera pelota que tuvieron la mandaron adentro del arco. Pudimos reaccionar después del segundo gol de ellos y gracias al gol del Tanque (Silva) estamos vivos nuevamente. El grupo está confiado y jugar con nuestra gente es importante”.

El volante guaraní analizó el juego del rival después del partido de ida, de cara al segundo cotejo en el Sur: “Cerro Porteño se defiende bien, como todo equipo paraguayo. Especula mucho con respecto al rival y nosotros salimos a proponer el juego. Tenemos que hacernos fuertes de local como lo venimos haciendo y salir a demostrar por qué somos los últimos campeones”.

En cuanto al análisis del DT después del partido, Víctor Ayala cuenta los planteos de Barros Schelotto: “Guillermo puntualiza los errores en la definición y en la presión que metemos arriba. Cuando empezamos a ordenarnos en la presión, tuvimos las chances que desaprovechamos en el primer tiempo. Después de los dos goles de ellos, pudimos tranquilizarnos y encontrar nuevamente nuestro juego. A mí me tocó el doping así que no pude escuchar lo que dijo el entrenador después del partido”.

Lanús tuvo un mal inicio al regreso de las vacaciones, perdiendo la Recopa Sudamericana y la Suruga Bank en Japón: “El mal comienzo de temporada ya lo dejamos atrás. Lo demostramos en cada partido del torneo local en el que seguimos peleando arriba. Fue una mala racha, pero ya la olvidamos. Ahora empezó la Sudamericana y vamos a buscar la revancha en Japón”, declaró Víctor Ayala.

En cuanto a la doble competencia y el intento de pelear los dos frentes, Ayala no se asusta: “No nos afecta la doble competencia. El año pasado fuimos campeones de la Copa Sudamericana y enseguida jugamos contra Newell’s con altas chances de salir campeón del torneo local si se daba el resultado. No se dio, pero sabemos que es posible. Nuestra forma de jugar nos da para pelear ambos torneos. River también tiene doble competencia, así que estamos en igualdad de condiciones”.

El uruguayo Santiago Silva volvió a convertir y pretende ser nuevamente el goleador de Lanús. Su compañero guaraní le tiene fe: “Es importantísimo que Santiago haya hecho un gol para el estado anímico de él y para su confianza. Él nunca cambió la forma de trabajar. Cuando nos daba goles y cuando no tenía suerte. Estamos tranquilos como él. El arco ya se le va a abrir de nuevo y ya pasó dos veces. Es un jugador clave dentro y fuera de la cancha. Ojalá que siga así. Jugadores como él, Acosta, Gómez y Marchesín nos están haciendo mucha falta”.

Victor Ayala no fue convocado para la selección paraguaya en las últimas convocatorias: “Estoy triste porque uno siempre quiere vestir la camiseta de su país. Hay que seguir trabajando para demostrar que puedo estar ahí y en su momento va a haber nuevamente un llamado”.

Más allá de ser paraguayo, Ayala remarcó que la gente de su país no lo recibe de la mejor manera cuando le toca ir a jugar allí con otro equipo: “Me recibieron como siempre. Silbatina, gritos e insultos. No me afecta en nada porque ya estoy acostumbrado. Uno no reacciona y se queda tranquilo. Es algo normal”.

Foto: Revista Mi Paraguay