En el resurgimiento de la renovada Conmebol con Alejandro Domínguez al mando tras la catástrofe provocada por el FIFA Gate, las ideas de actualizar todo tipo de estructuras abarcan también a los torneos y la Copa Libertadores tendría una innovación que se espera desde hace muchos años, justamente para estar a la par de Europa.

El propio Domínguez manifestó, en conferencia de prensa: “Queremos implementar la final única en la Copa Libertadores a partir del próximo año”. De este modo, el torneo más importante del continente se definiría a un solo partido, como ocurre en la Champions League desde su inicio, cuando se denominaba Copa de Campeones, en 1956.

Este cambio tendría muchas ventajas, como la importancia de ese partido único en el que se definiría el campeón. Además, muchos inconvenientes de logística se solucionarían por jugar solo un encuentro, con el agregado de que los grandes estadios del continente podrían albergar finales de Copa a pesar de que sus equipos no lleguen a disputarla.