Pocos imaginaban que el debut del Julio César Falcioni en el conjunto de La Ribera sería con un resultado tan abultado en su contra. En La Bombonera los locales no pudieron con el Tomba, que demostró carácter y se convirtió en una pesadilla para sus rivales: el resultado fue 4-1 en favor de los mendocinos.

Boca llegó al encuentro correspondiente a la primera jornada del Torneo Clausura de ese año con un mediocampo que no había tenido muchos minutos de fútbol en la pretemporada: Sebastián Battaglia y Juan Román Riquelme volvían de sus lesiones y Walter Erviti no disputó partidos durante el verano.

A los 13 minutos de iniciado el cotejo, Diego Villar tiró un centro que no pudo controlar Javier García y que derivó en un cabezazo de Rubén Ramírez, quien abrió el marcador.

Luego de ponerse 1-0, el equipo dirigido técnicamente por Jorge Da Silva (también debutante) tuvo que esperar casi media hora para llegar a una nueva conquista. Ésta vez, a los 37 minutos de la primera mitad, Pablo Miranda recibió un pase de Carlos Sánchez y asistió a Ramírez con un centro rasante para estirar la ventaja.

En el comienzo de la segunda mitad se esperaba la reacción del conjunto azul y oro pero fue Adrián Torres quien a los seis minutos del complemento sentenció el 3-0 parcial tras una nueva asistencia de Miranda, quien dominó el duelo ante Clemente Rodríguez en todo momento. Un minuto más tarde, Walter Erviti descontó para el Xeneize con un remate al ángulo que Sebastián Torrico no pudo contener.

Parecía que el equipo del “Emperador” podía meterse en la lucha nuevamente pero Godoy Cruz controló un encuentro que mostró a un Boca desesperado con el paso del tiempo.

Sobre el final, en el segundo minuto de recuperación, Carlos Sánchez aprovechó el desorden de los locales en un contrataque y marcó el 4-1 final ante García, quien fue muy cuestionado tras su actuación.

En ese certamen, los dirigidos por Falcioni finalizaron en séptimo lugar con 28 unidades aunque el logro mayor a nivel nacional se daría un semestre más tarde: campeón invicto del Torneo Apertura 2011 con 43 puntos (producto de 12 victorias y 7 empates) y un clásico rival en la segunda categoría del fútbol argentino.