El 21 de marzo de 1978 fue la fecha elegida para que se lleve a cabo el primer partido de la Copa Intercontinental para el club de La Ribera. En un mano a mano de ida y vuelta, los que debieron enfrentarse fueron Boca -ganador de la Copa Libertadores 1977- y Borussia Mönchengladbach -subcampeón de la Liga de Campeones de UEFA 1976/1977-.

El conjunto alemán ocupó el lugar de Liverpool, campeón del certamen clasificatorio que se negó a disputar la Copa Intercontinental por cuestiones de calendario.

El partido de ida se jugó en La Bombonera y finalizó 2 a 2 con goles de Ernesto Mastrángelo y Jorge Ribolzi para el local, mientras que Wilfried Hannes y Rainer Bonhof convirtieron para la visita.

La revancha se jugó el 1º de agosto de 1978, con un triunfo del elenco argentino por 3 a 0 en Wildparkstadion, estadio ubicado en Karlsruhe, sentenciando lo que fue el primer título mundial del azul y oro.

Si bien el equipo dirigido técnicamente por Juan Carlos Lorenzo también obtuvo la Copa Libertadores 1978, en ese año no hubo Copa Intercontinental, por lo que tuvieron que pasar 22 años para que el Xeneize vuelva a jugar una final del mundo, aunque en esta ocasión solamente sería con un partido único: el 28 de noviembre de 2000 fue triunfo 2-1 ante Real Madrid.

Pero no fue la última vez que el Xeneize disputó el certamen más importante a nivel mundial, que años más tarde cambió su nombre a Mundial de Clubes de FIFA: al año siguiente del logro frente al Merengue, fue derrota por 1-0 ante Bayern Munich de Alemania, mientras que en 2003 y 2007 el rival fue Milan de Italia, primero con triunfo por penales tras igualar 1-1 en 120 minutos y luego una caída por 2-4.