La primera mitad de la gloria europea se definió esta tarde en Bakú, ciudad que se tiñó de azul con la goleada que Chelsea le propinó a Arsenal, en un duelo londinense que se trasladó hasta la otra punta del continente.

Luego de un primer tiempo reñido donde el once de Unai Emery -quien en esta vez no alzar el trofeo tras el triplete con Sevilla- fue superior y puso en aprietos a los de Maurizio Sarri, con un remate de Granit Xhaka que le sacó pintura al travesaño, los Blues respondieron en una ráfaga tras el descanso y firmaron tres goles para liquidar la final.

Un centro preciso de Emerson encontró el furioso anticipo de Olivier Giroud, para abrir el marcador con un cabezazo que dejó sin respuesta a Petr Cech en el último partido de su carrera. Rápidamente Pedro marcó el segundo al recibir dentro del área una asistencia precisa de Eden Hazard, la joya que anhela Real Madrid.

Los últimos golpes los asestó el propio belga, primero desde los doce pasos al cambiar por un gol una falta sobre el delantero francés campeón del mundo, y para cerrar el pleito con un golazo tras una pared construida entre ambos.

Para los Gunners, que no pudieron contar con el armenio Henrik Mkhitaryan por motivos políticos y de seguridad debido a un problema diplomático entre su país y el Azerbaiyán, el descuento de Alex Iwobi -a instantes de saltar al césped- apenas maquilló la goleada.

El pitazo final decretó el sexto título europeo para Chelsea, que tuvo en el banco a Gonzalo Higuaín y Wilfredo Caballero, y que a lo largo de la competencia sin dudas se mostró inapelable al mantener su invicto en las 15 presentaciones. Y en lo que fue la despedida de Eden Hazard -así lo reconoció tras la final- y el cierre de ciclo de Sarri, pretendido por Juventus, al menos estos 90 minutos en Bakú terminaron en celebración en lo que fue una temporada irregular.

Los goles: