A falta de una fecha para el cierre del campeonato el equipo de Zinedine Zidane se llevó un triunfo vital en el Estadio Alfredo Di Stéfano, convertido en una fortaleza desde la reanudación. Los tres puntos ante Villarreal valieron para cortar una sequía de tres años a nivel doméstico.

El 2-1 final de Real Madrid sobre Villarreal no estuvo excepto de polémica, cuando en el segundo tiempo el árbitro Alejandro Hernández Hernández sancionó un penal, sin corrección alguna del VAR, cuando Sergio Ramos encabezó una patriada cayendo en el área rival.

El capitán fue un baluarte en el fondo y además aportó goles importantes, con más de uno gracias a penales polémicos como el de hoy. Sin embargo, a los 30′ del complemento ejecutó cediendo a Karim Benzema para vencer a Sergio Asenjo. La invasión de jugadores de ambos equipos derivó en la repetición del penal, y allí el galo tomó su lugar para sellar el triunfo.

El galo ya había dejado su marca a los 29 minutos de la primera etapa para abrir el marcador, al liquidar por entre las piernas del arquero rival. Estas dos dianas le permitieron al delantero llegar a los 21 goles para quedar a dos de Lionel Messi.

Sobre el final Vicente Iborra, con un gran cabezazo, puso el descuento a siete del final. Por último, con el tiempo adicionado el belga Thibaut Courtois salvó la ropa con un doble tapada sensacional.

Así, a falta de una fecha, Real Madrid le sacó siete unidades a Barcelona, que hoy cayó 2-1 ante Osasuna, y así pudo alzar el 34° título liguero para cortar la sequía tras dos conquistas seguidas de su máximo rival.